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Escuela de Billar Americano

Vaya juego bonito!
 

Jugando la blanca

El limado

El ataque

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EL LIMADO

Llamamos limado al movimiento de vaivén de preparación que realizamos con el taco y en el que la punta del mismo se desplaza desde nuestros dedos de la mano izquierda hasta unos milímetros detrás de la blanca.

Lo más importante que tenemos que hacer al limar es procurar que el limado sea fluido y recto. Nunca se insistirá lo suficiente en este punto. Nuestro objetivo es conseguir que nuestra entrada sea a su vez fluida y recta, y con esto ganaremos precisión y calidad en el impacto, con las lógicas ventajas que esto nos reportará. Un limado fluido consistirá en un movimiento rítmico y constante del taco, nada de movimientos espasmódicos ni frenazos bruscos en cualquiera de los momentos del limado. Es importante también que la velocidad de éste sea igual o similar a la que luego pretendemos imprimir a la blanca. Recordemos que estamos preparando el tiro.

La rectitud del limado casi se explica por sí sola pero qué duda cabe que si el objetivo es 'situar' la blanca en un lugar concreto con la máxima precisión, será más útil atacarla con rectitud hacia ese punto, y esto será difícil de conseguir si por el camino hacia la bola la punta del taco describe una trayectoria más serpenteante que recta.

Un limado correcto, es decir, fluido y recto, es probablemente lo más importante de todo lo que podemos hacer (y entrenar) para jugar bien a este juego.

Con el limado perseguimos además los siguientes objetivos:

- Relajar. Con el limado perseguimos relajar y preparar completamente nuestro cuerpo, en especial nuestro brazo derecho, responsable final del resultado de nuestra jugada.

- Afinar la línea del tiro. El tiro, el contacto con la blanca, al fin y al cabo no es sino la continuación de nuestro limado, y la calidad de dicho contacto dependerá directamente de lo que hayamos hecho al limar.

¿Cómo conseguir todo esto? Bien, como doy por sentado que nuestra alineación es correcta, lo único que necesitamos es mover el antebrazo atrás y adelante tratando de dejar el codo lo más quieto posible. Sin embargo, por una cuestión de física elemental, si llevamos el taco hacia atrás y no movemos el codo en absoluto, la maza se elevará sobre la mesa, lo cual, como más adelante veremos, se traducirá en una entrada algo más pobre, en una pequeña pérdida de calidad. Para solucionar esto, se permite bajar ligeramente el codo al llevar el taco hacia atrás. En la práctica totalidad de los tiros en billar americano el ideal será tener el taco lo más paralelo posible a la mesa en todo momento (de hecho, si a menudo no lo está totalmente es porque hay que salvar una banda) para mejorar la calidad de corridos y retrocesos y por un tema de compensación de efectos que veremos más adelante.

De todas formas, lo más importante sigue siendo la fluidez y la rectitud (¿lo había dicho ya...?).

 

EL ATAQUE

Podría decirse que el ataque sobre la bola blanca, también conocido como entrada, es el alma del billar. Ningún principiante puede pretender alcanzar un nivel aceptable sin trabajar y mejorar su entrada sobre la blanca. De hecho son muchos los jugadores del más alto nivel que siguen trabajándola durante toda su vida.

Un buen ataque sobre la bola blanca se produce cuando se cumplen las siguientes premisas:

- El recorrido de la suela del taco es bien recto. Esto vuelve a explicarse por sí solo y será más fácil conseguirlo cuando nuestro limado ha sido bien recto. Es de lo más usual encontrarse con jugadores que imprimen con su muñeca un ligero giro hacia la derecha al taco en el momento del ataque, algo que incluso parece natural. Bien, si son capaces de hacerlo conservando la rectitud, este giro no influye mayormente en el impacto con la blanca ni la calidad del tiro, aunque obviamente para conseguir esta rectitud girando así la muñeca habrán debido modificar la línea del brazo o antebrazo (¡o ambos!) con lo que ya nos encontramos un pequeño vicio corregido con otro vicio. Para el principiante, sin duda lo mejor será intentar hacer las cosas bien desde el principio.

- La velocidad de la entrada es uniforme. De nuevo un limado a una velocidad uniforme va a ayudarnos decisivamente a cumplir este objetivo.

- La suela alcanza cierta profundidad de penetrado. La gran mayoría de los tiros en billar americano nos exigirá esto, y conseguirlo sí que ya no depende sólo de nuestro limado. Son muchos los jugadores que hacen un limado medianamente correcto y luego atacan la blanca 'cortando' el tiro. Así, el penetrado es muy pequeño y el recorrido en el que el taco ‘agarra' la blanca, mucho menor, con lo cual no podemos esperar ni mucha fidelidad con la dirección que esperábamos de la bola blanca, ni una gran calidad. Es fundamental que la suela traspase unos centímetros la posición en la que se encontraba la blanca. Así conseguiremos acompañar el tiro durante el tiempo y el espacio suficientes para ‘sujetar' la bola (especialmente si buscamos algún impacto fuera del centro de la blanca) y darle con la máxima precisión la dirección (rectitud) que deseamos.

Sin embargo esto no debe confundir al principiante y hacerle realizar un ataque de un metro o metro y medio que haga bajar su codo derecho y perjudique seriamente su rectitud en la entrada. No existe ningún tiro en el billar en el que la ganancia de calidad (por otro lado discutible) haga que merezca la pena una entrada en la que el codo derecho baje de su posición más que un par de centímetros (y tal vez ni siquiera eso), con lo que intentaremos mantener el codo lo más quieto posible en el momento del impacto. Tendríamos que ser auténticas máquinas para bajar el codo casi hasta el nivel de la mesa y conseguir que tanto éste como la muñeca y bueno, todo el brazo en realidad, guarden la rectitud. Para intentar convencer al principiante de este punto sólo hay que invitarle a que eche un vistazo al juego de los mejores jugadores para que se de cuenta de la calidad de efecto que son capaces de obtener sin bajar lo más mínimo el codo derecho.

En definitiva, podemos pretender atacar la blanca penetrando hasta unos pocos centímetros más allá de su posición (todo lo que nos permita controlar el codo derecho) sin dudar que vamos a conseguir prácticamente la máxima calidad posible con el tiro, al menos después de unas cuantas horas de entrenamiento.

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